Cap. 10
Acción y casos de acción
Los especialistas en relaciones públicas no siempre crean acciones destinadas a las que desean dirigir su atención; en muchas ocasiones estas son inherentes a la naturaleza de la organización que esta en constante lucha por obtener mayor entendimiento y una buena voluntad.
El número de acciones que puede mostrarse al público, generalmente son limitadas. El especialista de relaciones públicas se da cuenta que la elección de buenas acciones exige más cuidado que elegir las palabras con que éstas son expresadas.
Estas a su vez, pueden ser pequeñas o grandes y probablemente se planifiquen con cuidado para dirigir la atención hacia determinados aspectos que posee una organización.
Se dice que la mejores acciones son aquellas que sobre las que el espectador se informa de manera indirecta, es decir aquellas que por lo generar satisfacen las necesidades de interés social.
Existen diversos ejemplos de organizaciones que muestran acciones, es el ejemplo de
Clasificar las acciones de relaciones públicas en distintas categorías no es fácil, puesto que en cada caso pueden estar presentes muchos aspectos.
Crear buenas acciones requiere mucha imaginación por parte del especialista. En donde su objetivo primordial es resolver interrogantes.
La acción es uno de los factores que diferencia las relaciones públicas de la publicidad.
Hay que tener claro que las acciones se relacionan con la función de relaciones públicas de la alta gerencia de una organización, que es la única fuente que puede ordenar que se lleven a cabo los diversos planes.
Como dijo Robert Heilbroner: “Las relaciones públicas podrás ser una conciencia comercial, pero de cualquier manera conciencia”.
Cap. 11
Comunicación y casos de comunicación
La única función verdadera por la que una organización esta dispuesta a pagar a un practicante de relaciones públicas, es por su capacidad de comunicar. Esto es verdad, puesto que la comunicación es la espina dorsal de todo programa eficaz ya que sin importar cuán virtuosas sean las acciones de una persona, tendrán poco efecto si no se dan a conocer.
Esto no es fácil. En la actualidad, las personas se comunican, como siempre, a través de palabras, símbolos y amistades, pero se comunican con mayor eficacia si tienen un conocimiento de los principios de comunicaciones de relaciones públicas. Los principios que se cubren están la humanización, adecuar el mensaje y los medios de comunicación al público, hablar la lengua del receptor, la oportunidad, dramatización, comunicación bidireccional, entre otros.
A las personas les cuesta trabajo pensar en forma abstracta y siempre tratan de dar características humanas a cosas inanimadas o incluso intangibles.
Uno de los peligros más graves de la comunicación de relaciones públicas es la ilusión de haberla logrado, cuando en realidad no ha existida más que una palabrería unilateral. Las persona ven lo que desean ver y escuchar lo que desean escuchar, por lo tanto, el de emitir no equivale a comunicación.
Aun cuando existe una buena comunicación dirigida a la persona correcta, esta puede presentar fallas cuando el receptor no entiende el mensaje y su contenido. Uno puede pensar que lo que para nosotros esta bien para los demás necesariamente tiene que estar bien. Es por ello que los redactores y/o especialistas, piensan primero en el receptor y su capacidad de comprensión y luego se enfoca en el mensaje.
Es importante y necesario ver las comunicaciones desde el punto de vista del receptor.
La comunicación efectiva se logra mediante la feliz coincidencia de interese comunes accidentales.
Los relacionistas públicos, deben tener objetivos fijos para así emplear una buena imaginación y a su vez buscar áreas en común con aquellas personas a las cuales pretenden dirigirse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario